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09/10/2026

LA CONFIGURACIÓN PERSONALIZADA PARA LA INDUSTRIA ALIMENTARIA

En la industria alimentaria, el diseño de un sistema de carga debe tener en cuenta no solo las características mecánicas de la instalación, sino también las del producto y las condiciones en las que se transfiere.

Es el caso de una importante empresa alimentaria, líder mundial en su sector, que necesitaba transferir una crema alimentaria de alta viscosidad a camiones cisterna mediante un sistema de carga superior.

El punto de partida fue la Serie Silea 1201, con un diámetro de 4”. La configuración se personalizó posteriormente para responder a las características del producto y a los requisitos específicos de la aplicación.

Mantener el producto fluido durante la carga

El primer reto estaba relacionado con la viscosidad del producto. La crema alimentaria tiende a endurecerse cuando se enfría y, por lo tanto, debía mantenerse en estado líquido durante toda la operación de carga, a una temperatura aproximada de 40 °C.

A esta exigencia se sumaba la relacionada con el contacto con el producto. Al tratarse de una aplicación alimentaria, era necesario utilizar materiales adecuados y adoptar medidas específicas para limitar al máximo el riesgo de contaminación durante la transferencia.

La manipulación también representaba un aspecto importante. Un brazo de 4”, al que se añaden el trazado eléctrico, el aislamiento térmico y los demás componentes de la configuración, tiene un peso considerable. Por ello, la solución debía diseñarse de manera que pudiera ser manipulada fácilmente por el operador.

Trazado eléctrico, aislamiento térmico y materiales para contacto alimentario

La configuración se desarrolló en torno a las necesidades específicas del producto: mantener la temperatura y la fluidez, seleccionar los materiales adecuados, limitar el riesgo de contaminación y gestionar el peso del brazo durante las operaciones. El resultado es una solución personalizada capaz de integrar estos diferentes requisitos en un único sistema de carga.

Para mantener la crema a la temperatura necesaria durante la transferencia, el brazo está equipado con un trazado eléctrico que permite mantener el producto a unos 40 °C. Sobre el trazado se aplicó una capa de aislamiento térmico para limitar la dispersión del calor y hacer que la superficie del brazo sea más segura para los operadores.

Todas las partes en contacto con el producto están fabricadas en acero inoxidable AISI 316L, mientras que las juntas son de PTFE blanco. Estos materiales se seleccionaron en función de los requisitos de la aplicación alimentaria.

También se instaló un cono en el tubo terminal, diseñado para cerrar la boca de hombre superior del camión cisterna durante la carga. De este modo, el punto de transferencia se mantiene lo más aislado posible del entorno exterior, limitando el riesgo de contaminación del producto.

Accionamiento neumático y función Hold Down

El peso total del brazo requirió un sistema específico para facilitar su manipulación. Por ello, la configuración está equipada con accionamiento neumático mediante cilindro, que ayuda al operador durante el posicionamiento del brazo.

El mismo sistema permite utilizar la función Hold Down, especialmente importante durante el llenado del camión cisterna. A medida que aumenta el peso de la carga, la cisterna desciende progresivamente. El Hold Down permite que el brazo siga este movimiento, manteniendo el cono en contacto con la boca de hombre durante toda la operación.

De este modo, se evita la formación de un espacio entre el cono y la cisterna y se mantiene cerrado el punto de carga incluso durante el descenso progresivo del camión cisterna. La configuración se completa con un interruptor de nivel por vibración para controlar el nivel y evitar que el producto se derrame del camión cisterna.

Una solución diseñada para todo el ciclo de uso

El diseño también tuvo en cuenta la fase posterior a la carga. Después de cada uso, el brazo se vacía mediante un lavado interno con vapor, realizado por el cliente.

Este aspecto también forma parte del enfoque global de la solución: el brazo no se considera únicamente una herramienta para transferir el producto, sino parte de un proceso que incluye la carga, la manipulación, el control y la posterior limpieza.

De una solución personalizada a un sistema estándar

Desarrollada inicialmente hace varios años como una solución personalizada, esta configuración respondió tan bien a las necesidades operativas que posteriormente se replicó en varias plantas de la empresa, que cuenta con numerosos centros de producción y puntos de carga en todo el mundo.

Con el tiempo, Silea ha fabricado numerosos brazos con la misma configuración. De una necesidad específica nació así una solución personalizada que, adoptada por el cliente, se convirtió con el tiempo en un estándar para sus aplicaciones.

Silea innovates by tradition